La famosa frase del filósofo Frederich Nitzsche “Dios ha muerto” le dio la vuelta al mundo,
incluso hasta el día de hoy sigue retumbando en el oído de muchos que creen que esto es una
realidad. Lo que sí es real es que el día de ayer 27 de septiembre de 2017, murió en su mansión en
Holmby Hills a los 91 años, el famoso creador de una de las revistas más utilizadas en el mundo
entero. Para algunos un héroe, un precursor y un “revolucionario” de la sexualidad humana. Sin
embargo, detrás de todos los conceptos elaborados acerca de su vida, hay una gran verdad: Él fue
un gran colaborador para las adicciones y destrucción de miles de hogares en el mundo.
Algunos nos van a tildar de moralistas y otras cosas más, señalando que cada quién decide
qué hacer con su manera de manejar su sexualidad y que los que generan material pornográfico
no son responsables.
Digo esto, porque estoy convencido de una gran verdad: La pornografía es una epidemia
que ha trastocado al mundo entero, y quienes han colaborado, por dinero o por cualquier razón,
son responsables directos o indirectos de buena parte de la decadencia notable que el mundo está
pasando. Este personaje de la historia pornográfica mundial provocó lo que para la sociedad
estadounidense y posteriormente la sociedad global, una mal llamada revolución de la sexualidad
y una falsa libertad personal. Intentaremos rebatir estos elementos. Acompáñame y reflexiona
conmigo.

Revolución de la sexualidad
Lo que se entiende por revolución es un cambio intenso, capaz de modificar el curso
normal de los hechos, puede ser pacífica o violenta. Yo agregaría que puede ser positiva a
negativa. Necesariamente no toda revolución o reforma trae buenos resultados, las revoluciones
ocurren en el 99% de las ocasiones, por algún descontento de alguien o de un grupo, con la
manera en que se están llevando las cosas a su alrededor, esto no indica que sea correcto, sino
que es una cosmovisión particular de la vida.
Lo que se sabe sobre Hugh Hefner es que venía de una familia muy religiosa y estrictamente
conservadora, una historia de servicio militar durante la segunda guerra mundial. Una manera de
ver la vida probablemente modificada por los traumas sufridos en la guerra y el manejo dentro de
su hogar.

Lo que quiero señalar es que no se puede considerar revolución de la sexualidad a un
hecho simplista (gran negocio, pero simplista) de crear una revista para “adultos” que satisfaga los
“atrasos” en la sexualidad de ese momento y hasta el día de hoy. El mundo ha exaltado a niveles
de una contribución valiosa a la humanidad, el trabajo realizado por Hugh Hefner, de llevar un
legado de pornografía a lugares donde nunca se había llegado.

 

Tardamos 50 años para convencer a la población que el tabaco hace daño. Desde algunos
años se viene advirtiendo los efectos negativos del uso de la pornografía a nivel físico. Un estudio

realizado en 2014 llamado “Brain Structure and Functional Connectivity Associated With
Pornography Consumption” The Brain on Porn demostró los efectos directos sobre el aprendizaje.
Tras los análisis los investigadores determinaron que el porno afectaba al volumen de
materia gris en el cerebro, el tejido neuronal directamente relacionado con la inteligencia.
“Encontraron una relación negativa entre la cantidad de horas que los sujetos veían pornografía y
la cantidad de materia gris que se encontraba en el núcleo caudado [uno de los componentes de
los ganglios basales, una zona del cerebro involucrada en el aprendizaje y la memoria]”. Según los
investigadores, todos estos daños podrían deberse a una intensa estimulación del sistema de
recompensa del cerebro, que se activa frente a un estímulo externo y se encarga de liberar los dos
neurotransmisores -la dopamina y la oxitocina- responsables de las sensaciones placenteras. No
se le puede llamar revolución de la sexualidad a eventos que nos destruyen no sólo psicológica y
emocionalmente, sino físicamente.

 

Libertad personal

El concepto de libertad ha divagado por el mundo causando estragos en quienes no la
comprenden. Se le adjudica a Hefner el hecho de haber contribuido a la libertad personal. No
había escuchado cosa más absurda que esta. Pregunto: ¿Nos hacemos libres cuando nos
esclavizamos a la pornografía? Ni siquiera tiene un sentido lógico.
Otra investigación, realizada por la Universidad de Cambridge (Neural Correlates of Sexual
Cue Reactivity in Individuals with and without Compulsive Sexual Behaviours) concluyó que el
cerebro de aquellas personas enganchadas al porno reacciona de la misma forma en la que lo hace
el de las personas adictas a las drogas. Los resultados de la investigación también determinaron
que estos usuarios compulsivos de porno sentían ansia por ver los vídeos, pero su deseo sexual no
aumentaba.
Algo que ocurre de la misma forma en personas adictas a las drogas, según los
investigadores: los drogadictos buscan sustancias porque quieren, no porque la disfruten. Además
de las similitudes con la drogadicción, el exceso de porno causa otros problemas en la vida de
estas personas: el 50% de los participantes del estudio con una media de 25 años presentaban
problemas para tener erecciones con sus parejas, a pesar de poder tenerlas mientras veían
pornografía.
¿Libertad personal? Hay más verdades en la mitología griega que en esta falacia. No te
dejes engañar por conceptos que intentan robar la razón de saberte verdaderamente libre cuando
conoces la verdad.

 

La idealización

 

Muchas personas en el mundo admiraban a Hugh Hefner, principalmente por estar
rodeado de una vida de lujos, mujeres hermosas entre otras cosas que para el hombre común
definen éxito. Sin embargo, para nadie es un secreto los oscuros eventos y situaciones que
rodeaban la vida del magnate del porno. Holly Madison y Kendra Wilkinson, dos de las más
famosas Conejitas revelaron que tuvieron que recurrir a las drogas y el alcohol para sobrellevar la

depresión y el estrés a causa del maltrato de Hefner, aunque en el “reality” se podía ver a ambas,
junto a Bridget Marquardt, siendo mimadas por el mismo Hugh, quien les daba todos los gustos en
lo que a cuestiones materiales se refiere. La televisión y las redes sociales son el vehículo para
hacerte anhelar e idealizar una vida “diferente” de la que llevas hasta ahora, pero la realidad es
otra muy distinta.
Si lo has idealizado, bájate de esa nube, porque nunca disfrutarás de una vida plena, si no
encuentras tu propósito en algo más grande que la superficialidad humana y su desenfreno.

Otros no sólo idealizan la vida de excesos de Hefner, sino que además han idealizado la
mansión de H.H. Leo frases en twitter y otras RRSS donde la gente afirma que la vida de la
mansión supone una vida de ensueño. Sin embargo, en el libro escrito por una de las famosas
conejitas de playboy, esta revela los oscuros secretos de una vida de suciedad, enfermedades y
excesos que destruyeron su vida por completo. Una de las frases extraídas del libro: “era una vida
ridícula, no sé cómo pude estar ahí”.

 

Otra perspectiva

 

¿Revolución?

Si necesitamos una revolución de la sexualidad. El mundo entero necesita saber que Dios
es el creador del sexo y que tiene un propósito maravilloso y puro. No se trata de satisfacer los
oscuros deseos provocados por los diferentes traumas y vacíos del hombre, se trata de disfrutar
del amor a la imagen de Dios, manifestado en una relación de profundo compromiso llamado
matrimonio.
Necesitas saber que todo lo que el sistema intenta es convencerte que puedes vivir tu
sexualidad como quieras sin ninguna consecuencia, que puedes desenfrenadamente caminar por
carbones calientes de lujuria y erotismo sin cargar con ningún tipo de resultado negativo.
Definitivamente necesitamos una revolución de la sexualidad, pero no como la definida por los
pseudo analistas del comportamiento de las figuras mundiales elevadas como héroes.

 

¿Libertad?

 

Estoy convencido que necesitamos ser libres, ser independientes. No hay mayor
esclavitud que creerse libre sin serlo. La verdadera libertad está en encontrar el sentido de estar
en este mundo. Jesús dijo: Conoceréis la verdad y sólo así serán verdaderamente libres.
Necesitamos ser iluminados en nuestro propósito de vida. ¿Realmente puedes vivir en libertad si

tu día a día transcurre en pensamientos lujuriosos y consumo de pornografía que destruye tus
neuronas y redefine en tu cerebro la relación humana de la manera más perversa? No le veo el
sentido.

 

¿Mansión?

 

Hay una casa donde sí podemos vivir en total confianza y llena de amor. Es la casa del Rey,
del Padre eterno, es la mansión gloriosa donde vas a encontrar verdadera libertad. No sigas
idealizando según como piensa el sistema, no tiene sentido idealizar algo pasajero como lo
terrenal. Nuestra idea sobre la vida debería trascender a la eternidad, saber que hay una
esperanza mayor que nos espera.

En conclusión, no podemos ser débiles para dejarnos manipular por el sistema que nos
intenta decir que un hombre como Hugh Hefner es un héroe, un precursor y un ícono. No seamos
tan simplistas. Nuestro deseo es que al menos en el lecho de su muerte haya conocido la
redención, porque aún él, con su estilo de vida pudo haber sido redimido por la sangre del cordero
de Dios.

En cuanto a sus aportes a la humanidad, sólo podemos cerrar diciendo: Hugh, gracias por
nada.

Pr. Arnold Sierra

2017-09-30T03:54:46+00:00

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